Las entrevistas laborales suelen generar nervios. Es normal: sentimos que nos están evaluando y que una respuesta puede abrir o cerrar una puerta importante en nuestra carrera. Después de más de 10 años acompañando procesos de coaching, he visto cómo muchos profesionales muy capaces quedan fuera del proceso no por falta de experiencia, sino por pequeños errores en la entrevista.
La buena noticia es que estos errores se pueden anticipar y transformar en oportunidades. Aquí te comparto los más frecuentes y cómo enfrentarlos con confianza.
Error 1: No preparar ejemplos concretos
Un error común es responder en generalidades: “soy proactivo”, “trabajo bien en equipo”. El problema es que al entrevistador no le alcanza con escuchar fortalezas abstractas; necesita verlas en acción.
✅ Cómo evitarlo: usa el método STAR (Situación, Tarea, Acción, Resultado). Antes de la entrevista prepara 2–3 ejemplos de logros o situaciones difíciles donde hayas mostrado tus competencias. Eso le da peso y credibilidad a tu relato.
Error 2: Hablar demasiado de lo técnico y poco de lo humano
Muchos candidatos se enfocan en detallar herramientas, software o procedimientos que dominan. Está bien, pero a veces olvidan mostrar las habilidades blandas: liderazgo, comunicación, resiliencia.
✅ Cómo evitarlo: integra ambos planos. Por ejemplo: “Implementé un nuevo sistema de reportes (parte técnica), y para que funcionara, diseñé capacitaciones breves para mi equipo (parte humana).” Esto muestra integralidad.
Error 3: No hacer preguntas al final
Cuando el entrevistador pregunta: “¿Tienes alguna duda?”, muchos responden que no. Esto transmite desinterés o falta de preparación.
✅ Cómo evitarlo: prepara 2–3 preguntas estratégicas, por ejemplo:
“¿Cómo se mide el éxito en este rol durante el primer año?”
“¿Cuáles son los principales desafíos del equipo en este momento?”
“¿Qué estilo de liderazgo caracteriza a la organización?”
Hacer preguntas muestra curiosidad, preparación e interés genuino.
Error 4: Buscar encajar tanto que se pierde autenticidad
Algunos candidatos intentan adivinar lo que el entrevistador quiere escuchar y terminan dando respuestas poco auténticas. Eso genera desconfianza.
✅ Cómo evitarlo: conecta tus respuestas con tus valores y experiencias reales. Es mejor decir “prefiero trabajar en equipos colaborativos porque así rindo más” que inventar un perfil que no corresponde. La autenticidad es más sostenible y atractiva.
La entrevista no es un examen, sino una conversación para explorar si hay un buen “match” entre tú y la organización. Prepararte te ayuda a mostrar lo mejor de ti, pero la clave está en hacerlo desde la confianza y la autenticidad.
Si logras transmitir tu experiencia con ejemplos claros, integrando lo técnico y lo humano, y mostrando curiosidad genuina, aumentarás tus posibilidades de destacar. Y recuerda: más allá de si quedas o no, cada entrevista es un espacio de aprendizaje que te acerca a la oportunidad correcta.
